- De la mano del maestro José Alberto Azurdia Lamadrid, el “César Augusto Hernández” une el talento vocal de personas con discapacidad.
El Coro Nacional de Personas con Discapacidad “César Augusto Hernández” es una iniciativa inclusiva creada en 2023 por el Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala para promover el acceso al arte.
Su director, José Alberto Azurdia Lamadrid, expresa que el grupo camina entre dificultades, pero va superando todos los retos.
“Hemos encontrado que no pocas cosas son accesibles para nuestros artistas, por ejemplo, para los de discapacidad visual no existe material como partituras transcritas al Braille, para los de discapacidad auditiva, un método de cómo enseñarles a cantar”, asienta.
Resalta que el coro es muy nuevo en el país y en la región, por lo que le ha tocado ir descubriendo las formas de trabajo.

En este sentido, subraya que el objetivo es promover que todas las personas vean que el talento no depende de tener o no una capacidad visual, auditiva o demás, sino de explotar todas las capacidades para demostrar el talento de Guatemala.
En esa línea, Manuel Hernández, licenciado en Psicología y tenor de esta representación, expone que es una de las mejores experiencias de su vida integrar este coro, pues desde que se fundó, hace tres años, ha tenido diversidad de facetas musicales.
“Hay desafíos porque la memoria se tiene que ajustar a las exigencias del coro, y eso nos ha llevado a cumplir de una manera extraordinaria lo que se nos pide y lo que nos proponemos al mismo tiempo; las canciones se aprenden solo por oído y sin partituras en Braille, todo se debe transcribir”, apunta.
Hernández señala que ha aprendido no solo sobre música, sino también a confiar más en sí mismo y en sus capacidades.

“Compartir con otras personas en este espacio me ha ayudado a desenvolverme mejor y a sentirme parte de un grupo donde todos aportamos. Para mí, esta experiencia demuestra que la inclusión es posible cuando se brindan oportunidades”.
Por su parte, Miriam Villatoro, una de las contraltos, dice que el reto más grande es ir creciendo en la música coral, ya que antes era solista. “Recién estuvimos cantando el Réquiem de Mozart, una experiencia maravillosa, en otro idioma, y con desafíos increíbles para personas con discapacidad”.
Abigaíl Reynoso patentiza que ha tenido la oportunidad de recorrer muchos lugares del país llevando la música guatemalteca, y ha dejado patente esa inclusión social que buscan las personas en condición de discapacidad.
“Ser parte del coro ha sido muy importante, porque no solo he podido desarrollar mis habilidades musicales, sino ganar confianza y relacionarme con otras personas. Este espacio me ha permitido expresarme libremente, ya que la música puede unirnos más allá de cualquier diferencia”, asevera.