Dormir poco también pasa factura a la salud

Cansancio académico: Las jornadas prolongadas de estudio y trabajo pueden reducir las horas de descanso y afectar la concentración y el rendimiento de los jóvenes. (Foto: GEMINI / AUN) Cansancio académico: Las jornadas prolongadas de estudio y trabajo pueden reducir las horas de descanso y afectar la concentración y el rendimiento de los jóvenes. (Foto: GEMINI / AUN)
Cansancio académico: Las jornadas prolongadas de estudio y trabajo pueden reducir las horas de descanso y afectar la concentración y el rendimiento de los jóvenes. (Foto: GEMINI / AUN)
  • La falta de descanso se ha normalizado entre jóvenes y adultos por el trabajo, estudio y responsabilidades diarias, pero puede afectar la concentración, el estado emocional y el rendimiento.

Dormir pocas horas se ha convertido en una práctica habitual para muchas personas que deben combinar trabajo, estudio, responsabilidades familiares y actividades personales. En algunos casos, descansar cuatro o seis horas incluso puede interpretarse como una muestra de esfuerzo o productividad. Sin embargo, especialistas advierten que reducir constantemente el tiempo destinado al sueño puede afectar tanto el funcionamiento físico como mental.

Las necesidades de descanso cambian durante las distintas etapas de la vida. La niñez requiere más horas de sueño, mientras que conforme aumenta la edad estas necesidades disminuyen. En el caso de los adultos, el doctor José Emilio Ramos señala que lo recomendable es mantener un promedio de entre seis y ocho horas de sueño, aunque la calidad y regularidad del descanso también son importantes.

Para los jóvenes adultos, las jornadas de estudio, los primeros empleos, la vida social y el uso prolongado de dispositivos electrónicos pueden llevar a retrasar la hora de dormir. En los adultos, a estas situaciones se suman las responsabilidades laborales, familiares y económicas. La psicóloga Gladys Pelicó explica que muchas personas sienten que tienen demasiadas actividades y poco tiempo, por lo que utilizan la noche para terminar pendientes que no pudieron realizar durante el día.

Fatiga cotidiana: Dormir pocas horas de manera constante puede provocar agotamiento físico y mental, además de dificultades para mantener la atención durante el día. (Foto: GEMINI / AUN)
Fatiga cotidiana: Dormir pocas horas de manera constante puede provocar agotamiento físico y mental, además de dificultades para mantener la atención durante el día. (Foto: GEMINI / AUN)

Pelicó también identifica una percepción relacionada con la productividad: algunas personas consideran que dormir menos demuestra mayor esfuerzo o permite aprovechar mejor el tiempo. Sin embargo, la falta de organización, la procrastinación y el uso excesivo de redes sociales o dispositivos pueden terminar sacrificando horas que deberían dedicarse al descanso.

Dormir poco no significa únicamente sentir sueño al día siguiente. Ramos apunta que la falta de descanso puede causar fatiga y afectar la atención, la memoria y la capacidad de concentración. El sueño también comprende diferentes etapas de descanso, por lo que dormir menos de manera repetida puede impedir que el organismo complete adecuadamente estos procesos.

Desde la perspectiva psicológica, Pelicó señala que la ausencia de un sueño reparador puede relacionarse con mayor estrés y ansiedad, además de cansancio físico y mental, irritabilidad y cambios en el estado de ánimo. Aunque una persona pueda continuar con sus actividades durante algún tiempo durmiendo pocas horas, el cansancio acumulado puede terminar afectando su desempeño.

Uso de dispositivos electrónicos: Utilizar el teléfono celular antes de acostarse puede retrasar la hora de dormir y dificultar que el organismo se prepare para descansar. (Foto: GEMINI / AUN)
Uso de dispositivos electrónicos: Utilizar el teléfono celular antes de acostarse puede retrasar la hora de dormir y dificultar que el organismo se prepare para descansar. (Foto: GEMINI / AUN)

Otro elemento importante es el ritmo circadiano, el mecanismo que regula el funcionamiento del organismo durante aproximadamente 24 horas. Ramos anota que el cuerpo está condicionado por los ciclos de luz y oscuridad, pero los horarios laborales, sociales y otras actividades pueden alterar esta rutina. La exposición a pantallas también puede dificultar la preparación del organismo para dormir.

En los adultos mayores pueden presentarse cambios en los patrones habituales de sueño. Sin embargo, esto no significa que dormir poco deba considerarse normal. Mantener horarios regulares y procurar un descanso adecuado continúa siendo importante para el bienestar y las actividades cotidianas.

La falta de sueño también puede convertirse en un círculo difícil de romper. Cuando una persona utiliza la noche para terminar tareas, estudiar o permanecer frente a una pantalla, reduce sus horas de descanso; al día siguiente puede presentar cansancio y menor concentración, lo que puede dificultar nuevamente el cumplimiento de sus actividades.

Importancia del descanso: Mantener horarios regulares de sueño es fundamental para el bienestar físico y emocional de las personas en las distintas etapas de la vida. (Foto: GEMINI / AUN)
Importancia del descanso: Mantener horarios regulares de sueño es fundamental para el bienestar físico y emocional de las personas en las distintas etapas de la vida. (Foto: GEMINI / AUN)

Pelicó considera que este ciclo puede modificarse mediante una mejor organización y hábitos adecuados de sueño.

Para mejorar el descanso, la psicóloga recomienda establecer una rutina y evitar el uso de teléfonos, tabletas o televisión aproximadamente una hora antes de acostarse. También aconseja preparar el ambiente con poca luz, una temperatura adecuada y actividades relajantes como leer, escuchar música tranquila, escribir o meditar.

Ramos agrega que recuperar el sueño únicamente durante los fines de semana no sustituye una rutina adecuada durante el resto de la semana. Por ello, organizar las actividades diarias y respetar horarios de descanso puede ser más beneficioso que convertir las horas de sueño en el tiempo disponible para terminar pendientes.

Comenta Comenta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicación anterior
La autoestima se construye desde la infancia y puede fortalecerse mediante el reconocimiento de las capacidades, los logros y el valor personal. (Foto: GEMINI / AUN)

Aprender a valorarse: estrategias para proteger la autoestima

Siguiente publicación
La violencia sexual puede provocar ansiedad, miedo, alteraciones del sueño y dificultades para desarrollar actividades cotidianas. (Foto: GEMINI / AUN)

Violencia sexual puede afectar la vida cotidiana de las víctimas