- La Universidad de San Carlos de Guatemala dispone de tecnología de alta precisión para reforzar la ética académica. La herramienta ayuda a verificar la originalidad de documentos científicos y fomenta buenas prácticas investigativas.
Desde 2021, la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) ha puesto a disposición de su comunidad académica un software de coincidencias diseñado para fortalecer la integridad académica y fomentar la originalidad en las investigaciones. “El objetivo principal es promover investigación que sea original, que los autores hagan un buen uso de las citas y referencias.
¿Quiénes pueden usarlo? El acceso a este recurso digital no es abierto al público en general. Está dirigido exclusivamente a quienes forman parte del sistema de investigación de la universidad estatal o a los responsables editoriales de revistas científicas adscritas a ella. Su uso se limita a documentos como protocolos e informes de investigación, manuscritos para revistas indexadas, capítulos de libros y otras publicaciones académicas.
Tecnología de alto nivel. La plataforma realiza comparaciones con una base de datos robusta que incluye unos 190 millones de artículos de contenido editorial y 91 mil millones de páginas web, tanto indexadas como no indexadas. Esto permite una revisión profunda de coincidencias, uso adecuado de citas y detección del uso de inteligencia artificial en textos académicos.

Además, es compatible con múltiples formatos de archivo: Word, PDF, HTML, PowerPoint, Excel, RTF y más. Según la Dirección de Investigación, la herramienta cuenta con una precisión del 99 % en sus análisis, y cada revisión genera un reporte detallado de similitud y un resumen de IA, útil tanto para autores como para equipos editoriales.
Responsabilidad del usuario. El uso de esta herramienta requiere cumplir una serie de condiciones estrictas. El nombre de usuario y la contraseña son personales e intransferibles, y los archivos subidos no deben ser eliminados bajo ningún motivo.
“La interpretación de los resultados es responsabilidad exclusiva del usuario”, aclara el equipo técnico de la unidad investigativa. Asimismo, se dispone de una semana para utilizar la plataforma y cada documento puede ser revisado hasta en diez ocasiones. Cualquier incumplimiento en el uso correcto del software conlleva sanciones. La primera infracción implica seis meses sin acceso; la segunda, un año; y en caso de una tercera, el acceso se deniega de forma definitiva.
Aplicación académica e investigativa. El software no solo se ha incorporado en los seminarios de tesis o cursos de investigación impartidos por docentes, sino también en los procesos formales impulsados por la Dirección de Investigación. Así lo confirma el académico Donald W. González-Aguilar, psicólogo social y parte del equipo técnico que lidera la implementación del sistema.

“Más que un control, se convierte en una oportunidad para enseñar a citar, parafrasear y escribir con claridad. Si un documento sobrepasa el 25 % de coincidencia, no se aprueba”, explica el profesional, quien ha utilizado la herramienta tanto en el acompañamiento a estudiantes, como en la evaluación de manuscritos científicos.
Desde la coordinación central de investigación, el software también se aplica en la revisión de publicaciones destinadas a revistas académicas y otras producciones científicas. Esto garantiza que los contenidos cumplan estándares éticos y de calidad antes de ser divulgados. Aunque existen limitaciones técnicas, para González Aguilar, el verdadero valor del recurso digital está en su dimensión pedagógica. “Es una herramienta, no un juez. Sirve para orientar, corregir y aprender. Pero si no hay pensamiento crítico, solo estamos informando, no formando. La diferencia está en cómo se utiliza”, concluye.
Una apuesta por la integridad académica. Para la doctora Alice Burgos Paniagua, directora de la unidad de investigación, el uso de esta tecnología va más allá de una revisión técnica: representa un compromiso con la excelencia y la ética en la producción científica de la San Carlos.
“La integridad académica no es negociable; es la base sobre la cual se construyen investigaciones sólidas y confiables. Este software es una guía y una oportunidad para aprender a citar correctamente y reconocer el trabajo ajeno”, ha expresado en diversas intervenciones públicas.
La funcionaria subraya que fortalecer la cultura investigativa en la universidad pública también implica dotar a su comunidad académica de herramientas tecnológicas de primer nivel. “Estamos apostando por una comunidad científica más crítica, responsable y respetuosa del conocimiento”, afirma al destacar que esta es una forma concreta de alinear a la institución con estándares internacionales de producción académica.
