- La promoción de la lectura en la niñez y juventud constituye un elemento fundamental para el desarrollo educativo y cultural en Guatemala.
La literatura infantil y juvenil se posiciona como un elemento clave en la formación de nuevos lectores, de acuerdo con especialistas en educación y promoción cultural.
Los expertos coinciden en que el acceso temprano a libros adecuados incide directamente en el desarrollo de habilidades cognitivas y hábitos de lectura.
Blanca Lilia Mendoza Hidalgo, autora del libro Voces de la literatura infantil y juvenil de Guatemala, subraya que el papel del docente es determinante en este proceso.
Según explica, “los maestros y maestras tienen en sus manos la gran responsabilidad de promover en los niños y niñas, con amor, dedicación y respeto, los incentivos necesarios para despertar su necesidad lectora”.
Esta visión es compartida por diversos actores del ámbito educativo, quienes consideran que la mediación pedagógica es esencial para generar interés por la lectura desde edades tempranas.

En la misma línea, el coordinador de la Biblioteca César Brañas Luis Herrera, indica que más allá de la exposición de textos, el objetivo central es fomentar el acercamiento de niños y jóvenes a obras que contribuyan a su formación integral.
“Existen obras que permiten desarrollar la imaginación, el pensamiento crítico y el interés por la lectura desde edades tempranas”, explica Herrera.
Mientras que la bibliotecaria Mirian Alonzo, destaca que muchos de los libros disponibles para este público abordan temáticas culturales, sociales y educativas que facilitan la identificación de los lectores con su entorno.
A su criterio, el acceso a literatura adecuada no solo fortalece la comprensión, sino que también influye de manera positiva en la consolidación de hábitos lectores.
Entre las obras recomendadas para impulsar este proceso formativo figuran títulos emblemáticos como Leyendas de Guatemala, de Miguel Ángel Asturias, así como El hombre que lo tenía todo, todo, todo.
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También se mencionan textos como Cuentos de mi tierra, de Enrique Gómez Carrillo, los cuales combinan tradición oral, valores culturales y creatividad, elementos considerados fundamentales para captar el interés de los lectores jóvenes.
Desde el ámbito educativo, la docente Andrea Vásquez, enfatiza que la incorporación de literatura infantil y juvenil en el aula fortalece habilidades esenciales para el aprendizaje.
“La lectura permite mejorar la comprensión, ampliar el vocabulario y estimular la creatividad, lo cual impacta directamente en el aprendizaje de los estudiantes”, afirma la maestra.
Vásquez subraya que el acompañamiento tanto de docentes como de las familias resulta determinante para consolidar el hábito lector.
Según indicó, el contacto constante con libros adecuados a la edad genera interés sostenido y continuidad en la práctica de la lectura, lo que a largo plazo contribuye a la formación de ciudadanos críticos y participativos.