Adquirir un préstamo, compromiso que conlleva una gran responsabilidad

Cerca de 3.8 millones de personas mantienen deudas formales activas en Guatemala, según datos de la Superintendencia de Bancos. (Foto: Henry Véliz / AUN) Cerca de 3.8 millones de personas mantienen deudas formales activas en Guatemala, según datos de la Superintendencia de Bancos. (Foto: Henry Véliz / AUN)
Cerca de 3.8 millones de personas mantienen deudas formales activas en Guatemala, según datos de la Superintendencia de Bancos. (Foto: Henry Véliz / AUN)
  • Guatemala cuenta con casi cuatro millones de personas con deudas, quienes deben velar por cumplir los plazos establecidos para no tener problemas legales. 

Los datos más recientes de la Superintendencia de Bancos (SIB) recogen que, hasta el 2025, en el país hay unas 3.8 millones de personas con deudas formales activas. Esto equivale al 21 % de la población total del país, que asciende a 18.8 millones, según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Además, los números reflejan que el 68 % de los adultos del país tienen al menos una cuenta bancaria, lo que muestra el avance de la bancarización en los últimos años que pretende reducir el uso de efectivo; el porcentaje de usuarios era del 56 % en el 2025

Requerimientos

Adquirir un préstamo o tarjeta de crédito conlleva una responsabilidad para quien desea gastar en bienes y servicios o invertir, ya que deberá firmar un contrato con las condiciones que solicita la entidad para hacer efectivo el préstamo o la entrega del plástico, adicional a los requerimientos que estipula la entidad.

Pedro Ávila, supervisor de préstamos y tarjetas de crédito, con amplia experiencia en el sector bancario, resalta que no todas las personas son candidatas a lograr un producto de esta naturaleza.

“Existen requisitos básicos y criterios a evaluar para determinar la viabilidad y una probable aprobación. No es para cualquier persona, el banco debe asegurar que el crédito sea utilizado de forma adecuada, debe ser una herramienta útil”, subrayó Ávila.

Las tarjetas de crédito requieren planificación y control de gastos para evitar atrasos, intereses adicionales y sobreendeudamiento. (Foto: AGN / AUN)
Las tarjetas de crédito requieren planificación y control de gastos para evitar atrasos, intereses adicionales y sobreendeudamiento. (Foto: AGN / AUN)

Entre estos requerimientos se encuentran la capacidad de pago y la estabilidad laboral, que consiste en evaluar los ingresos estables del candidato y determinar si son suficientes para cubrir la cuota del préstamo; el historial crediticio, para validar que no haya deudas con mora; y la documentación; con objeto de corroborar la identidad del cliente ante un intento de estafa.

Para una persona sin empleo es casi imposible conseguir un préstamo o una tarjeta, comentó el supervisor Ávila, ya que es el primer filtro que aplican para evaluar potenciales candidatos. “Esto se comprueba a través de una constancia laboral o estados de cuenta que reflejen ingresos constantes, en caso sea trabajador informal; si no cuenta con ingresos, sería muy difícil que la solicitud de préstamo sea aprobada, se pretende no afectar el bienestar financiero del cliente”.

En el caso de las tarjetas de crédito, información de la SIB indica que hay 2.7 millones de tarjetahabientes. Además, se aprobó el Decreto del Congreso 2-2024 Ley de Tarjetas de Crédito, que prohíbe los cobros abusivos, obliga a los emisores a publicar las tasas de interés e informar sobre cambios, y a evaluar la capacidad de pago de la persona antes de otorgar el crédito.

Consecuencias de una mala planificación financiera

El sobreendeudamiento es un problema que implica consecuencias de importancia para una persona que no logra solventar su deuda, pues dañará su historial crediticio, el cual es importante para futuros proyectos financieros.

La capacidad de pago, estabilidad laboral e historial crediticio son algunos de los principales factores que evalúan las entidades financieras antes de otorgar un préstamo. (Foto: Henry Véliz / AUN)
La capacidad de pago, estabilidad laboral e historial crediticio son algunos de los principales factores que evalúan las entidades financieras antes de otorgar un préstamo. (Foto: Henry Véliz / AUN)

Dicha huella es un reporte escrito con el registro de todos los créditos que ha solicitado la persona en su vida. El documento contiene datos sobre la morosidad, deudas por tiempo e institución, así como el tipo de garantía, saldo de la deuda capital, intereses y fechas de pago.

La SIB administra un sistema que concentra la información, para que bancos del sistema y sociedades financieras tengan acceso. Está regulado por La Ley de bancos y Grupos Financieros, Decreto No. 19-2002, en su Artículo 58, que estipula que el acceso a este sistema será exclusivamente para fines de análisis de crédito.

Sin embargo, existen empresas privadas que recopilan este tipo de información crediticia, como Infornet, TransUnion y Digidata, cuya operatividad está en duda por un fallo de la Corte de Constitucionalidad (CC) en el 2015, que prohíbe comercializar datos sin autorización.

Otra consecuencia que implica tener un mal crédito es contar con menos oportunidades de empleo, ya que la mayoría de departamentos dedicados al reclutamiento de personal consultan el perfil económico del candidato, para descartar a aquellos que tengan deudas importantes con problemas.

Un manejo inadecuado de las obligaciones financieras puede afectar el historial crediticio y limitar el acceso a nuevos productos bancarios. (Foto: AGN / AUN)
Un manejo inadecuado de las obligaciones financieras puede afectar el historial crediticio y limitar el acceso a nuevos productos bancarios. (Foto: AGN / AUN)

En ese sentido, Sergio García, auditor y abogado, creador de contenido quien comparte consejos sobre finanzas en sus redes sociales, indica que no es en sí la deuda lo que provoca el rechazo del candidato.

“Una deuda implica que el patrono podría ser el tercero en discordia entre el deudor (candidato) y el banco o empresa de cobros. Además, esta situación puede impactar el desempeño laboral; todo esto convierte a la persona en un riesgo para la empresa”, enfatizó el profesional.

Buena salud financiera

Para prevenir esta situación, contar con una asesoría correcta es lo más recomendable, ya que la mayoría de veces la educación financiera viene de forma empírica, según García. “Es importante conocer cómo funcionan los instrumentos financieros, generar más ingresos y analizar las formas de pago, entre otras cuestiones. La intención es organizarse, una buena estructura previa permitirá salir rápido de las deudas”, detalló el experto.

Ávila también recomendó un asesoramiento adecuado para buscar vías de solución, al momento que la persona tenga problemas con pagar sus deudas. “Lo importante es actuar de inmediato, no esperar caer en mora y acudir de inmediato con el asesor del lugar donde realizó su préstamo, quien realizará un análisis de su situación y evaluará opciones para regularizar el tema, como, por ejemplo, una reestructuración de deuda, convenio de pago con ajuste de cuota”, detalló.

Comenta Comenta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicación anterior
Los seleccionados consideran que los partidos oficiales serán una nueva prueba para medir el nivel competitivo alcanzado por Guatemala. (Foto: Fedefut / AUN)

Guatemala, una ventana con la Copa Oro en el horizonte

Siguiente publicación
Septiembre y octubre requieren especial vigilancia debido a las lluvias intensas y al riesgo de acumulaciones de agua en distintos sectores de la ciudad. (Foto: Bombero Voluntarios / Soy502)

La ciudad se prepara para los meses más lluviosos del año