Cáncer de mama, enemigo repentino

Las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama enfrentan desafíos físicos y emocionales. (Foto: IGSS / AUN) Las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama enfrentan desafíos físicos y emocionales. (Foto: IGSS / AUN)
Las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama enfrentan desafíos físicos y emocionales. (Foto: IGSS / AUN)
  • Dos sobrevivientes cuentan cómo enfrentaron el diagnóstico, los tratamientos y las consecuencias emocionales de una enfermedad que golpea a la persona afectada y a su entorno.

Para Luz María Zetino Arriola, el cáncer de mama comenzó con un golpe accidental de su nieto. Después de sentir una molestia en el pecho descubrió una masa y su hija la llevó al Instituto Nacional de Cancerología (INCAN).

Ese mismo día le realizaron una biopsia y durante los siguientes diez esperó el resultado. Cuando recibió el diagnóstico, lo primero que pensó fue: “Me voy a morir”. Antes de iniciar el tratamiento se lo contó a su esposo, quien le envió un mensaje para tranquilizarla: “Todo va a estar bien”. Desde entonces, el acompañamiento de su familia es una de las razones para continuar.

Las quimioterapias representaron uno de los momentos más difíciles. Luz María perdió el cabello, tuvo sensibilidad y ardor en el cuero cabelludo, náuseas, dolores corporales y falta de apetito. También perdió fuerza para realizar actividades cotidianas. Quería cocinar, lavar los platos o cargar un guacal de agua, pero su cuerpo no respondía. A pesar de las dificultades, hoy define la experiencia como una “oportunidad de vida”. Su mensaje para otras mujeres es continuar adelante, no dejarse vencer por la depresión y valorar la vida.

Muchas mujeres superan el cáncer de mama después de someterse a cirugía, quimioterapias y radioterapias. (Foto: IGSS / AUN)
Muchas mujeres superan el cáncer de mama después de someterse a cirugía, quimioterapias y radioterapias. (Foto: IGSS / AUN)

Cifras y reacciones

El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) reportó 21 mil 736 consultas por cáncer de mama durante 2024 y 16 mil 665 entre enero y agosto de 2025. La entidad señala que el cáncer de mama representa un 60 por ciento de la consulta diaria en oncología y registra unos 25 casos nuevos cada semana. Para el oncólogo Noé Castro, cuando la enfermedad es detectada en etapas iniciales, no menos del 95 por ciento de las pacientes supera el cáncer, lo que evidencia la importancia de identificarlo oportunamente.

El cáncer de mama representa un problema importante para Guatemala. De acuerdo con las estimaciones de GLOBOCAN 2022 para el país, se registraron 2,244 nuevos casos, convirtiéndolo en el cáncer más frecuente entre las mujeres guatemaltecas.

Para Lilian Colón, el diagnóstico llegó a los 50 años, cuando notó que un pezón normal había comenzado a invertirse. Después de una mamografía y una biopsia recibió la noticia de que tenía cáncer.

Los médicos le indicaron que debía someterse a una cirugía radical modificada, con la pérdida de su mama derecha, además de seis sesiones de quimioterapia y 25 de radioterapia.

El acompañamiento psicológico es fundamental para ayudar a las pacientes a enfrentar el diagnóstico, los cambios físicos y el temor a una recaída. (Foto: IGSS / AUN)
El acompañamiento psicológico es fundamental para ayudar a las pacientes a enfrentar el diagnóstico, los cambios físicos y el temor a una recaída. (Foto: IGSS / AUN)

Durante el tratamiento enfrentó vómitos, diarrea, fiebre, pérdida del apetito y una profunda debilidad. Uno de los momentos más difíciles fue depender de otras personas incluso para bañarse o ir al baño. También recuerda haber visto a otros pacientes deteriorarse o morir mientras permanecía internada.

Su familia, sus hijas y su comunidad religiosa fueron fundamentales durante ese proceso. Hoy, a sus 67 años, disfruta de sus cinco nietos y asegura que la pérdida de una mama no la hizo sentirse menos mujer. “La enfermedad se fue al bote de la basura”, expresa al hablar de su vida después del cáncer. Para ella, sobrevivir significó recuperar la posibilidad de disfrutar de las cosas sencillas y valorar nuevamente el tiempo con su familia.

La licenciada en Psicología Ivonne Solares, del Hospital Roosevelt, explica que el diagnóstico puede provocar un impacto que va más allá de lo médico. La persona puede experimentar miedo, ansiedad, desorientación, insomnio y dificultad para procesar la información relacionada con su enfermedad.

La detección temprana del cáncer de mama aumenta las posibilidades de éxito del tratamiento y mejora el pronóstico de las pacientes. (Foto: IGSS / AUN)
La detección temprana del cáncer de mama aumenta las posibilidades de éxito del tratamiento y mejora el pronóstico de las pacientes. (Foto: IGSS / AUN)

En el caso del cáncer de mama, además, los cambios físicos pueden afectar la percepción que la paciente tiene de sí misma. La pérdida de una mama, las cicatrices, la caída del cabello y los cambios de peso pueden influir en la autoestima, la identidad y la intimidad.

Incluso después de terminar el tratamiento puede permanecer el miedo a una recaída. Solares señala que el acompañamiento psicológico desde el momento del diagnóstico puede ayudar a regular las emociones, procesar el duelo por los cambios corporales y reconstruir la identidad después de la enfermedad.

Las historias de Luz María y Lilian muestran dos momentos distintos de una misma experiencia. Una todavía enfrenta los efectos del tratamiento; la otra habla desde el lugar de quien ya atravesó la enfermedad. Ambas coinciden, sin embargo, en algo: el cáncer cambió su manera de entender la vida. Para la primera fue una oportunidad para seguir adelante; para la segunda, un reinicio para disfrutar a su familia.

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