El doping, una sombra que amenaza al deporte

Los esteroides anabólicos están prohibidos por la AMA (Foto Pixabay / AUN) Los esteroides anabólicos están prohibidos por la AMA (Foto Pixabay / AUN)
Los esteroides anabólicos están prohibidos por la AMA (Foto Pixabay / AUN)
  • En determinados casos, la presión por destacar y conseguir éxitos motiva que deportistas utilicen sustancias prohibidas por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

El deporte de alto rendimiento implica un esfuerzo extremo por parte de atletas que buscan destacar en competencias nacionales e internacionales. Esa presión por alcanzar los objetivos, genera que algunos recurran a sustancias ilegales para mejorar su rendimiento, las cuales pueden ocasionar daños importantes en la salud y sanciones que pueden significar la finalización abrupta de una carrera.

El Código Mundial Antidopaje publicado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), define como dopaje al acto en el que se infringe una o más de las normas de antidopaje, así como poseer sustancias y métodos prohibidos en el deporte federado. Además, establece que cada atleta es responsable si en su cuerpo se detecta alguna sustancia no permitida, sin necesidad de demostrar culpabilidad o intención.

Desde 2007, Guatemala ha registrado 127 casos de doping positivo en diferentes disciplinas deportivas, donde el fisicoculturismo representa casi la mitad con el 48 por ciento, 61 casos; le siguen el futbol y ciclismo con 17 por ciento cada uno, al reportar 22 y 21 casos, respectivamente.

La Agencia Nacional Antidopaje de Guatemala (ANADO) es la encargada de realizar pruebas antidoping en el país, así como organizar capacitaciones para los deportistas afiliados; Luis Paiz figura como el coordinador de controles e investigación. Respecto de las pruebas, los procedimientos deben estar apegados a las directrices del Código Mundial Antidopaje.

Sanciones legales

En Guatemala, la Ley General que Regula el Uso de Esteroides y otras Sustancias Peligrosas establece en su artículo 5 cuáles son las entidades encargadas de sancionar a los deportistas afiliados dopados. Corresponderá a cada federación, asociación o liga, cuando específicamente y por ley no corresponda a la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala o al Comité Olímpico Guatemalteco”.

Algunas sustancias potencian la fuerza de los atletas (Foto:  Pixabay / AUN)
Algunas sustancias potencian la fuerza de los atletas (Foto: Pixabay / AUN)

La mencionada ley detalla en su artículo 6 las sustancias no permitidas en el deporte federado, entre las que figuran el ciostebol, metandienona, fluoximesterona, nandrolona, oximetolona, stanozolol, testosterona, trembolona.

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La ANADO estipula que un atleta cuyo resultado ha sido confirmado como doping positivo puede ser suspendido entre 2 a 4 años, o de forma permanente si hay incidencia del uso. Las únicas excepciones son quienes usen las sustancias con fines terapéuticos.

En relación con el futbol, el doctor Pablo Ochoa, médico del Club Social y Deportivo Municipal, indicó que las sanciones varían en función de la intencionalidad que tenga el futbolista al utilizar la sustancia no permitida.

Al momento de que se confirma el doping, la sanción puede ser desde meses hasta cuatro años de suspensión, o incluso la inactivación deportiva permanente. Depende mucho del caso del futbolista”, explicó el galeno.

Apuntó que cuando hay situaciones ajenas, como contaminarse con una sustancia utilizada para otro fin o el consumo no intencional a través de suplementos, siempre que lo pueda comprobar, la sanción puede ser económica o unos meses de suspensión.

El ciclismo es uno de los deportes donde se presentan más casos de doping positivo a nivel mundial (Foto: Pixabay / AUN)
El ciclismo es uno de los deportes donde se presentan más casos de doping positivo a nivel mundial (Foto: Pixabay / AUN)

Secuelas fisiológicas y psicológicas

En cuanto a las secuelas, Alejandra Marroquín, quien cuenta con una licenciatura en química y farmacia, resaltó que el cuerpo humano presenta secuelas físicas y fisiológicas por el uso constante de sustancias prohibidas.

“Puede haber riesgos hormonales, cardiovasculares o atrofia en el sistema reproductor masculino o femenino, pero las secuelas psicológicas tienen mayor repercusión que las fisiológicas en los afectados, ya que puede surgir una adicción”, previno.

También manifestó que el riesgo psicológico es mayor, porque el deportista necesitará consumir para lograr sus objetivos, se crea una dependencia. Al dejar el consumo constante, pueden surgir problemas como la depresión, ansiedad o incluso alucinaciones.

Las consecuencias psicológicas son un tema recurrente en los futbolistas, según el doctor Ochoa, sumado a un retiro prematuro en casos puntuales.

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“Tiende a ser un proceso mental complicado para el futbolista por las repercusiones por venir, como la inactividad, el hecho de perder ritmo de juego, no estar al nivel de sus compañeros o incluso quedar al margen del club para el cual presta sus servicios. La edad es importante, ya que, si está cercana al retiro, esta situación induce a que se adelante el adiós.

El doping es un tema de conocimiento pleno en el deporte guatemalteco, sin embargo, ha habido casos mediáticos como en 2015, cuando 6 futbolistas de Liga Nacional dieron positivo en las pruebas realizadas; o en 2018, cuando hubo 18 casos en distintas disciplinas.

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