- Durante charla promovida por Sistema de Ubicación y Nivelación (SUN) de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), experta aludió las ventajas de este recurso.
La gimnasia cerebral, también conocida como Brain Gym, se presenta como una estrategia que puede fortalecer el aprendizaje y el desarrollo cognitivo de estudiantes de todas las edades. Durante la conferencia organizada por el Sistema de Ubicación y Nivelación (SUN) de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), la psicopedagoga Dina Cabrera destacó que esta metodología estimula la neuroplasticidad y favorece la conexión entre ambos hemisferios cerebrales, permitiendo mejorar habilidades como la concentración, la memoria, el razonamiento y la resolución de problemas.
La especialista explicó que la gimnasia cerebral consiste en una serie de ejercicios físicos sencillos que buscan preparar al cerebro para aprender de manera más eficiente. A través de movimientos coordinados, respiración consciente, equilibrio y actividades que involucran ambos lados del cuerpo, se fortalecen las conexiones neuronales y se facilita el procesamiento de la información.
Entre los ejercicios más utilizados están los movimientos cruzados, en los que se coordina el brazo derecho con la pierna izquierda y viceversa; respiración profunda para favorecer la oxigenación del cerebro; movimientos oculares que ayudan al seguimiento visual durante la lectura; estiramientos para liberar tensión muscular y dinámicas de coordinación con manos y dedos que estimulan la comunicación entre ambos hemisferios cerebrales.

Estas actividades pueden realizarse en pocos minutos antes de iniciar una clase, un examen o durante pausas activas en la jornada educativa.
Durante la conferencia también se mencionó que la gimnasia cerebral favorece la activación y comunicación de ambos hemisferios cerebrales, contribuye al equilibrio de la actividad nerviosa, promueve la formación de nuevas redes neuronales y prepara al cerebro para desarrollar un mayor nivel de razonamiento. Asimismo, fortalece la coordinación entre mente y cuerpo, por lo que también puede implementarse antes de actividades deportivas, artísticas o recreativas.
Más allá de sus beneficios individuales, esta metodología representa una herramienta que puede incorporarse en los diferentes niveles del sistema educativo. Según Andrea Vásquez pedagoga profesional, en la educación primaria, los ejercicios ayudan a fortalecer la motricidad, la atención y la concentración, facilitando el aprendizaje de la lectura, la escritura y las matemáticas mediante actividades dinámicas que mantienen el interés de los niños.

En el nivel básico y diversificado, la gimnasia cerebral puede utilizarse para mejorar la comprensión lectora, estimular el pensamiento crítico, fortalecer la memoria y facilitar la resolución de problemas, además de convertirse en una estrategia para disminuir el estrés durante evaluaciones o actividades de alto rendimiento académico.
Por su parte, en la educación superior, estas prácticas pueden apoyar a los estudiantes en el desarrollo de habilidades necesarias para afrontar la carga académica universitaria, mejorando la concentración, la organización del pensamiento, la retención de información y la capacidad para analizar y resolver situaciones complejas. Además, pueden contribuir a reducir la ansiedad y favorecer un mejor equilibrio emocional durante la vida universitaria.
La implementación de estos ejercicios no requiere equipo especializado ni espacios específicos, ya que pueden realizarse dentro del aula en sesiones de cinco a diez minutos, integrándose como parte de las actividades diarias de docentes y estudiantes. Su facilidad de aplicación permite que tanto instituciones educativas como familias puedan incorporarlos para fortalecer los procesos de aprendizaje.