- La hemodiálisis representa una esperanza de vida para miles de personas en Guatemala que padecen insuficiencia renal y requieren atención médica constante.
Datos proporcionados por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), a través de una solicitud de acceso a la información pública, señalan que las principales causas de insuficiencia renal en Guatemala continúan siendo la diabetes mellitus y la hipertensión arterial, las cuales representan aproximadamente el 55 % de los casos registrados en el país.
La información oficial también indica que existe un porcentaje cercano al 30 % de pacientes en los que no se logra identificar una causa específica de la enfermedad. En estos casos, se han asociado diversos factores de riesgo, entre ellos los antecedentes familiares de enfermedad renal, una mayor prevalencia en hombres jóvenes, el trabajo agrícola, las jornadas laborales extenuantes, la exposición prolongada a altas temperaturas.
En ese marco, la cantidad de pacientes que requieren terapias dialíticas, tanto hemodiálisis como diálisis peritoneal, ha mostrado un comportamiento ascendente. Actualmente, se diagnostica una persona con enfermedad renal cada 45 minutos, mientras que cerca del 70 % de los pacientes son identificados en etapas avanzadas, cuando ya requieren algún tipo de terapia dialítica para sustituir la función renal.

Respecto de los grupos de edad más afectados, el MSPAS apunta que la mayor carga de enfermedad renal se concentra en personas entre los 30 y 60 años, con una edad promedio de afectación cercana a los 49 años. En cuanto a la expectativa de vida de las personas que dependen de la hemodiálisis, puede variar y depende de múltiples factores, entre ellos la edad del paciente, la causa de la enfermedad renal, la presencia de otras dolencias asociadas, el acceso oportuno a los servicios de salud y la adherencia al tratamiento y a los medicamentos prescritos”, señaló la institución.
Al respecto, datos de la Unidad Nacional de Atención al Enfermo Renal Crónico (UNAERC), refieren que atiende a unos 7 mil 700 pacientes a través de su red de sedes en la capital, Villa Nueva, Guatemala; Escuintla, El Progreso, Jutiapa, Retalhuleu, Jalapa, Malacatán, San Marcos; Puerto Barrios, Izabal; Cuilapa, Santa Rosa, y Quetzaltenango.
La UNAERC señaló que los tratamientos de sustitución de la función renal, entre ellos la hemodiálisis, son gratuitos. Estos servicios forman parte de los programas destinados a la atención de personas con enfermedad renal crónica.
La enfermedad renal suele ser silenciosa en sus etapas iniciales, por lo que no siempre presenta síntomas al principio. Sin embargo, cuando aparecen pueden incluir cansancio, náuseas, hinchazón en pies y ojos, picazón en la piel, boca seca, dificultad para concentrarse, trastornos del sueño, pérdida de apetito, calambres nocturnos y orina espumosa.

Detalles y acciones
Gustavo Monterroso, médico especialista en medicina interna, nefrología y nefropatología, señaló que la insuficiencia renal es la etapa más avanzada de la enfermedad renal crónica, cuando los riñones ya no pueden cumplir sus funciones de regulación del organismo. Ante esta condición, es indispensable recurrir a terapias de reemplazo renal, como la diálisis peritoneal, la hemodiálisis o el trasplante.
“La hemodiálisis es un tratamiento de soporte que no cura la enfermedad renal, pero cumple una función vital al reemplazar parcialmente el trabajo de los riñones. A través de este procedimiento, se filtran la sangre y se eliminan desechos, toxinas y el exceso de líquidos que el organismo ya no puede depurar de forma natural”, explicó el especialista.
Monterroso recomendó evitar la automedicación, especialmente el uso frecuente de analgésicos sin supervisión médica, debido a que pueden afectar la salud renal. Asimismo, enfatizó la importancia de mantener un peso adecuado, realizar actividad física de forma regular y evitar el consumo de tabaco como medidas clave para reducir el riesgo de desarrollar enfermedad renal.