- Especialistas consideran que aprender a administrar el dinero desde temprana edad puede marcar la estabilidad financiera de las nuevas generaciones.
Recibir el primer salario, emprender un negocio o comenzar una vida laboral representa una nueva etapa para muchos jóvenes. Sin embargo, junto a esa independencia económica surge un reto: aprender a administrar el dinero.
Actualmente, más jóvenes generan ingresos desde edades tempranas; no obstante, muchos enfrentan esta etapa sin conocimientos básicos sobre ahorro, planificación o manejo responsable de sus finanzas. Compras impulsivas, gastos innecesarios y falta de organización económica son algunas de las fallas más frecuentes.
Especialistas coinciden en que la educación financiera se ha convertido en una herramienta necesaria para enfrentar las responsabilidades económicas actuales. Aprender a administrar el dinero no implica únicamente ahorrar, sino desarrollar hábitos que permitan tomar mejores decisiones a largo plazo.

De acuerdo con la Superintendencia de Bancos (SIB), la educación financiera busca fortalecer conocimientos sobre presupuesto, ahorro, crédito y planificación económica, con el objetivo de promover decisiones responsables y mejorar el bienestar financiero de la población.
Como parte de estos esfuerzos, la institución impulsa programas y recursos educativos enfocados en acercar estos temas a distintos sectores. Entre ellos destacan actividades de formación financiera, materiales educativos digitales, campañas de orientación y espacios de aprendizaje sobre elaboración de presupuestos, uso responsable del crédito y hábitos de ahorro.
Planificación y visión
Asimismo, iniciativas como Estrategia Nacional de Inclusión y Educación Financiera buscan fomentar conocimientos económicos desde edades tempranas y fortalecer capacidades financieras en la población guatemalteca. Al respecto, el asesor financiero, Wilson Salazar, destacó que ampliar el manejo sobre finanzas personales resulta fundamental en la actualidad.

“La educación financiera desempeña un papel fundamental en la vida de las personas, por lo que ampliar y compartir este conocimiento resulta esencial. Además, es importante que cada persona establezca un presupuesto mensual para identificar sus ingresos y egresos, con el fin de administrar sus recursos de manera organizada y responsable”, resaltó.
Para el especialista, uno de los errores más comunes entre los jóvenes ocurre cuando comienzan a generar ingresos sin contar con una planificación clara, lo que dificulta establecer prioridades y metas económicas.
Por su parte, la representante financiera Mirna Oralia subrayó la importancia de formar hábitos. “Es fundamental fomentar desde edades tempranas la cultura del ahorro, ya que las características financieras que se desarrollan durante la juventud puedan influir significativamente en la estabilidad y toma de decisiones económicas a futuro”, expresó.