- El pulmón es el órgano más dañado por el abuso en que incurren fumadores.
Datos de la Global State of Tobaco, recogen que en Guatemala hay 1.4 millones de fumadores activos, lo que equivale al 11.3 % de la población adulta. De estas personas, el 91 % corresponde a hombres y el 9 % a mujeres.
El tabaco es una planta americana que contiene sustancias como la nicotina, la cual estimula el sistema nervioso central y crea un efecto relajante temporal en los consumidores, situación que la vuelve muy adictiva.
Sin embargo, su consumo produce efectos nocivos y enfermedades severas, según el presidente de la Asociación Guatemalteca de Neumología y Cirugía de Tórax Carlos Geovany Tapia.
“Entre las principales enfermedades asociadas están el enfisema y bronquitis crónica (EPOC), el cáncer pulmonar, infecciones respiratorias recurrentes y fibrosis pulmonar”, detalla el experto. Mientras tanto, la neumóloga Gloria Lorena Arreaga Fion afirma que el tabaco es la principal causa del cáncer pulmonar.
“El humo del cigarrillo contiene múltiples sustancias cancerígenas que dañan el Ácido Desoxirribonucleico (ADN) de los alvéolos, por lo que el tabaco es la causa de hasta el 85 % de casos de cáncer pulmonar”, precisa la especialista.

Dicho mal es el séptimo cáncer con mayor mortalidad en Guatemala, según registros de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que refuerza Tapia, debido a la poca esperanza de vida que tiene un paciente en estado avanzado.
“Es uno de los cánceres más agresivos y con mayor mortalidad mundial y en Guatemala. La esperanza de vida depende del momento en que se diagnostique”, explica el médico.
Agrega que algunos pacientes pueden sobrevivir más de 5 años e incluso curarse con cirugía y tratamiento adecuado, pero, si ya existe enfermedad avanzada o metástasis, el promedio de vida puede ser pocos años o meses.
Tratamiento costoso
Al ser diagnosticada con cáncer, una persona puede recibir tratamiento en función de la detección temprana, sin embargo, un estado avanzado complica el tratamiento y reduce las opciones que puede tener el paciente.
“Entre las opciones se encuentran la cirugía, quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia, o fármacos que bloquean mutaciones específicas. Depende del momento en que se encuentre la enfermedad y el tipo de cáncer que se diagnostique”, detalla Arreaga.

Ambos profesionales coinciden en que el costo de padecer cáncer pulmonar es complicado de solventar para la mayoría de guatemaltecos. Esto porque el tratamiento supera con creces el salario promedio percibido en el país, por lo que los afectados buscan atención en instituciones públicas o el seguro social.
Tapia afirma que la prevención y dejar de fumar son las medidas más importantes, menos costosas y además las más efectivas.
“Un paciente puede gastar desde miles hasta cientos de miles de quetzales dependiendo del tratamiento requerido. Solo estudios diagnósticos como tomografías, broncoscopias, biopsias y PET-CT pueden representar gastos importantes. La quimioterapia, inmunoterapia y hospitalizaciones elevan aún más los costos”, amplía el neumólogo.

En el 2024 se aprobó el Decreto 7-2024, Ley de Atención Integral del Cáncer en Guatemala, el cual obliga al Estado a realizar acciones para prevenir cualquier tipo en el país.
A tenor de la ley, esto se lograría a través de capacitaciones, vigilancia epidemiológica y captación de personal especializado en el tema, además de una reinserción laboral para los sobrevivientes de la enfermedad.
Sin embargo, hasta mayo del 2026, el reglamento aún no ha sido elaborado por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.
La razón es la falta de acuerdos para la financiación, lo cual impide la ejecución plena de lo estipulado en la Ley, como la gratuidad de los servicios para tratar la enfermedad y la construcción del Hospital Nacional Especializado contra el Cáncer.