- UNICEF y Fundación Sobrevivientes unen esfuerzos para atacar dicho flagelo.
En Guatemala, el 70 % de los casos de violencia contra la niñez no se denuncian, según la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), lo que evidencia la necesidad urgente de fortalecer la prevención y la educación en derechos humanos.
Esta situación refleja las barreras culturales, el temor a represalias y la desconfianza en las instituciones que enfrentan familias al momento de padecer un caso de este tipo.
Frente a esta realidad, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) junto a Fundación Sobrevivientes impulsan charlas educativas en comunidades vulnerables, con el objetivo de generar conciencia y brindar herramientas para la protección de niñas, niños y adolescentes.
Esdras Muj, capacitador por la alianza citada, indicó que estas acciones buscan ir más allá formalidades.
“El acceso a la información permite que las familias y comunidades reconozcan situaciones de riesgo y actúen a tiempo, promoviendo una cultura de prevención desde el hogar, la escuela y la comunidad”, explicó.

Para UNICEF, estas iniciativas forman parte de un trabajo integral que involucra a familias, comunidades y autoridades locales, con el objetivo de que la prevención sea constante y no se limite a actividades aisladas.
A través de la coordinación interinstitucional se apunta a fortalecer la respuesta y promover entornos más seguros para la niñez.
Los contenidos de las charlas se adaptan a cada comunidad e incluyen temas como prevención de la violencia, derechos de la niñez, crianza positiva, igualdad de género y rutas de protección.
Su desarrollo se basa en metodologías participativas que buscan generar cambios en el pensamiento y comportamiento de las personas.
Estas acciones están dirigidas a familias, líderes comunitarios, autoridades municipales e instituciones que integran la Red de Protección.
FOTO
Su implementación es tarea de las Oficinas Municipales de Protección de la Niñez y Adolescencia (OMPNA) y redes locales, lo que ha permitido reforzar las capacidades y mejorar la presencia en los territorios.
De esa manera se ha logrado una organización pertinente entre quienes participan y avances en la prevención de la violencia.
Durante estas jornadas se identifican señales de alerta como cambios de conducta, aislamiento, miedo, bajo rendimiento escolar o lesiones inexplicables, lo que facilita una respuesta oportuna.
“Lo más importante es que la comunidad aprenda a reconocer estas señales a tiempo, porque muchas veces son el primer indicio de una situación de violencia”, señaló Muj.
FOTO
No obstante, persisten desafíos como las barreras culturales, la normalización de la violencia, el temor a denunciar y la desconfianza en las instituciones. Ante estos casos, Fundación Sobrevivientes brinda acompañamiento integral que incluye asesoría legal, atención psicológica y seguimiento.
Una madre de familia participante en las jornadas educativas, Karla Morales, destacó la importancia de estos espacios formativos.
“Es muy bueno que existan estas charlas, porque ayudan a que los niños puedan identificar los distintos tipos de violencia y sepan cuándo algo no está bien. Eso les da más seguridad y también nos permite a los padres actuar a tiempo para protegerlos”, expresó.
Las entidades coinciden en que la educación en derechos humanos es fundamental para prevenir la violencia; sin embargo, el verdadero reto sigue siendo que esta información se convierta en acciones reales dentro de las familias y comunidades.