- Con nutrientes y componentes que favorecen la salud del bebé y brindan beneficios a la madre, aún persiste una “leyenda negra” que afecta confiar en sus bondades naturales.
La lactancia materna es una de las vías más importantes para proteger la salud de los bebés durante sus primeros meses. De acuerdo con la nutricionista clínica Gabriela Sagastume, proporciona los elementos necesarios, contiene anticuerpos y otros componentes bioactivos que fortalecen el sistema inmunológico.
Entre los principales beneficios están la disminución del riesgo de infecciones respiratorias, diarreas, otitis y otras enfermedades. Además, favorece el desarrollo cerebral, la maduración del sistema digestivo y microbiota intestinal saludable. También se ha relacionado con un menor riesgo de obesidad, diabetes y algunas enfermedades crónicas en etapas posteriores de la vida.
Efectos en la madre
Amamantar tiene efectos positivos para la madre. La lactancia favorece la recuperación después del parto al estimular las contracciones del útero y disminuir el sangrado posparto. Asimismo, se relaciona con una reducción del riesgo de cáncer de mama y ovario, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
A pesar de sus beneficios, todavía existen creencias que pueden generar inseguridad en las madres. Entre los mitos más comunes está pensar que algunas mujeres producen leche de “mala calidad”, que los pechos pequeños producen menos leche o que después de los seis meses la leche materna deja de alimentar.
También se cree que una madre debe dejar de amamantar cuando tiene gripe o resfriado, o que el estrés y un susto pueden hacer que la leche se “corte”. La especialista explica que estas creencias no deben ser motivo para suspender la lactancia. En la mayoría de los casos, una madre con gripe puede continuar amamantando, mientras ejerza medidas de higiene y siga las recomendaciones de un profesional de salud.

La leche materna tampoco es de “mala calidad”. Su composición cambia naturalmente según la edad y las necesidades del bebé, incluso durante una misma toma. Además, es un mito que durante el periodo de lactancia solo se deba comer tortilla con queso, ya que las madres necesitan mantener una alimentación variada y equilibrada para cubrir sus requerimientos nutricionales y favorecer su bienestar y el de su bebé.
Adicionalmente, la pediatra Margarita García señala que la lactancia materna prolongada no genera que a los niños se les caigan los dientes. De acuerdo con las principales recomendaciones pediátricas, amamantar más allá de los seis meses no daña por sí mismo la dentición. Por lo contrario, la leche materna sigue aportando nutrientes y defensas importantes durante el crecimiento del niño.
García apunta que los problemas dentales en la infancia suelen estar relacionados con otros factores, como una mala higiene bucal, el consumo frecuente de azúcares, la aparición de caries o el uso prolongado del biberón con líquidos endulzados.
Para tomar en cuenta
Para las madres primerizas, Sagastume recomienda iniciar la lactancia durante la primera hora de vida, ofrecer el pecho a libre demanda, verificar que el bebé tenga un buen agarre y buscar apoyo profesional cuando exista dolor o alguna dificultad.
La especialista destaca que recibir información basada en evidencia científica permite que las madres tomen decisiones más seguras y tengan mayor confianza para continuar amamantando. Promover la lactancia materna es una responsabilidad compartida entre las familias, los profesionales de la salud, las comunidades y las instituciones. Eliminar los mitos, brindar información y acompañar a las madres puede contribuir a una experiencia de lactancia más segura y beneficiosa tanto para ellas como para sus bebés.