Planificar las compras, base para mitigar los desechos excesivos

Elaborar una lista antes de comprar permite adquirir únicamente los alimentos necesarios y reducir el riesgo de desperdicio en los hogares. (Foto: ONU / AUN) Elaborar una lista antes de comprar permite adquirir únicamente los alimentos necesarios y reducir el riesgo de desperdicio en los hogares. (Foto: ONU / AUN)
Elaborar una lista antes de comprar permite adquirir únicamente los alimentos necesarios y reducir el riesgo de desperdicio en los hogares. (Foto: ONU / AUN)
  • En el marco del “Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos”, destaca el impulso de acciones preventivas.

Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, establecido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Comprar sin una planificación, conservar los productos de manera inadecuada, adquirir cantidades innecesarias y confundir las fechas de las etiquetas son algunos de los hábitos que generan que alimentos servibles terminen siendo desechados.

En ese contexto, según el Informe sobre el índice de Desperdicio de Alimentos 2024, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en el mundo durante el 2022 se desperdiciaron mil 50 millones de toneladas de alimentos en hogares, el comercio minorista y los servicios de alimentación.

En Guatemala, un estudio realizado por el Observatorio Económico Sostenible de la Universidad del Valle de Guatemala, con apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), calculó que entre 2015 y 2020 el país perdió un 13.83 % de diez alimentos seleccionados de la canasta básica .

La planificación de menús semanales y el almacenamiento adecuado son medidas que contribuyen a aprovechar mejor los alimentos y proteger el presupuesto familiar. (Foto: SESAN / AUN)
La planificación de menús semanales y el almacenamiento adecuado son medidas que contribuyen a aprovechar mejor los alimentos y proteger el presupuesto familiar. (Foto: SESAN / AUN)

La estimación no representa únicamente los alimentos desechados por los consumidores ya que abarca las pérdidas registradas desde la producción hasta  antes de la venta minorista.  En 2020, el banano presentó el  porcentaje más elevado, con 20 %, seguido del frijol, con 15.4 %; la papa, con 13 %; la leche, con 12 % y el tomate con 11.8 %.

El informe publicado en agosto de 2022 reconoce que los resultados obtenidos permiten tener una aproximación general de la problemática en Guatemala, proponiendo así las acciones que podrían implementarse para reducir la pérdida de alimentos.

En dicho documento, se identifica como causas principales la falta de planificación de las comidas y compras, la elección de porciones o envases demasiados grandes, la compra de cantidades excesivas, la desorientación entre la fecha de caducidad, el almacenamiento inadecuado y la indicación de consumo preferente en los hogares.

Sin embargo, para disminuir el desperdicio, recomienda organizar un menú semanal, adquirir únicamente las cantidades que la familia pueda consumir, elaborar una lista de compras necesarias y conservar cada alimento de acuerdo con sus particularidades. Estas acciones ayudan también a evitar escases en el presupuesto familiar y al desperdicio de la energía, el agua y el trabajo utilizados en la producción.

(Infografía: Jordy Jiménez / AUN)
(Infografía: Jordy Jiménez / AUN)

Argumentos y acciones

José Pablo Coyoy, director de Comunicación e Información de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN), manifiesta que la reducción de las pérdidas y el desperdicio están contemplados en la Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional 2022 – 2037.

Explica que la política plantea implementar prácticas, estrategias y regulaciones innovadoras para disminuir las pérdidas durante la cosecha, manipulación, producción y distribución de los alimentos, con la finalidad de contribuir a la seguridad nutricional y alimentaria del país.

El director ejecutivo de la Gremial de Alimentos y Bebidas (GREMAB), adscrita a la Cámara de Industria de Guatemala, Juan Pablo Mancilla, explica que la pérdida ocurre principalmente durante  las etapas previas al consumo, mientras que el desperdicio se concentra en los comercios, los hogares y los servicios de alimentos.

Además, indica que no existe una única etapa crítica para todos los alimentos, ya que dependen del tipo de producto, su perecibilidad y su cadena de suministro.

Juan Pablo Mancilla, director ejecutivo de la Gremial de Alimentos y Bebida, explicó que las pérdidas pueden producirse en diferentes etapas, según el tipo de alimento y su cadena de suministro. (Foto: Cortesía / AUN)
Juan Pablo Mancilla, director ejecutivo de la Gremial de Alimentos y Bebida, explicó que las pérdidas pueden producirse en diferentes etapas, según el tipo de alimento y su cadena de suministro. (Foto: Cortesía / AUN)

Agrega que las empresas aplican controles de calidad, fortalecen la cadena de frío, monitorean las temperaturas y utilizan tecnologías y empaques de conservación para ampliar la vida útil.

“Cuando un producto continúa siendo seguro y apto para el consumo humano, pero ya no puede comercializarse, desde las empresas se buscan alternativas que permitan aprovecharlo antes de que se convierta en desperdicio”, apunta el vocero de la GREMAB.

Entre estas acciones se encuentran las donaciones a bancos de alimentos y organizaciones sociales, los programas de apoyo comunitario y otras alianzas que faciliten su redistribución entre poblaciones vulnerables. La reducción de este problema forma parte de la meta 12.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la cual propone disminuir el desperdicio de alimentos por persona a nivel mundial para el 2030.

(Infografía: Jordy Jiménez / AUN)
(Infografía: Jordy Jiménez / AUN)
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