- Autoridades y socorristas aluden el incremento de percances y llaman a extremar las medidas de seguridad vial.
La llegada de la temporada lluviosa incrementa los riesgos en las carreteras de Guatemala. El pavimento mojado, la poca visibilidad y las imprudencias al volante contribuyen con el aumento de los accidentes de tránsito, situación que mantiene en alerta a autoridades y cuerpos de socorro.
Datos de la Dirección General de Protección y Seguridad Vial (PROVIAL) revelan que entre el 15 y el 31 de mayo de 2025 se registraron 141 hechos de tránsito en la red vial nacional, lo que representa un promedio cercano a ocho incidentes diarios. Entre los percances más frecuentes figuran las colisiones, los derrapes y las salidas de pista.
Según la institución, los pilotos más involucrados en estos incidentes fueron los de cabezales, sedanes, camiones, pickups y motocicletas. Las autoridades advierten que el invierno genera condiciones que elevan el peligro en las carreteras, por lo que recomiendan a los conductores extremar las medidas de precaución.
PROVIAL informa que entre las principales causas de los accidentes se encuentran las condiciones adversas de la vía, como el pavimento mojado, la acumulación de agua y el riesgo de deslizamiento. A estos factores se suman el exceso de velocidad, las distracciones y las maniobras imprudentes, conductas que continúan figurando entre las principales causas de los percances viales.
La reducción de la visibilidad por lluvia intensa o neblina también representa un riesgo importante, especialmente durante la noche. Además, el mal estado mecánico de algunos vehículos, como llantas desgastadas o fallas en los frenos, aumenta la posibilidad de sufrir accidentes.

Los motociclistas figuran entre los usuarios más vulnerables de la red vial. Alejandra González, de la Estación 11 de Bomberos Municipales, indica que durante la época lluviosa los accidentes aumentan considerablemente.
» Las carreteras mojadas son el principal factor de riesgo.», afirma. La socorrista ahonda que muchos de los incidentes que atienden involucran motociclistas debido a que las llantas de sus vehículos pierden adherencia cuando circulan sobre superficies húmedas.
Añade que uno de los principales problemas es el exceso de confianza de algunos conductores. «La imprudencia sigue siendo una de las causas más frecuentes. Muchas personas creen que no les va a pasar nada, aunque conduzcan rápido bajo la lluvia», señala.
Al oído de quien maneja
José Manuel Patzán, de la Dirección General de Transportes (DGT), apunta que las lluvias afectan especialmente a los conductores de transporte pesado debido a la disminución de la visibilidad, más durante la noche. Además, las carreteras mojadas dificultan el frenado cuando los neumáticos no están en condiciones adecuadas.
Patzán destaca que la concentración del piloto es fundamental para prevenir accidentes. Por ello recomienda evitar distracciones, como escuchar música a volumen elevado, especialmente en trayectos largos o en condiciones climáticas adversas.

En el caso de los buses extraurbanos, Patzán menciona la importancia de mantener las puertas cerradas durante todo el recorrido para evitar caídas y proteger tanto a pasajeros como a ayudantes. También sugiere revisar constantemente el estado de frenos, neumáticos, luces y limpiaparabrisas antes de cada viaje.
Para el transporte de carga, las autoridades aconsejan respetar los límites de peso permitidos y distribuir adecuadamente la mercancía para mantener la estabilidad del vehículo. Asimismo, recuerdan que la distancia de frenado aumenta considerablemente cuando la carretera está mojada. En el caso del transporte turístico, piden a los usuarios utilizar servicios autorizados y evitar viajes improvisados o ilegales.
Para reducir el riesgo de accidentes durante la temporada lluviosa, PROVIAL recomienda adoptar una conducción más preventiva, manteniendo una distancia adecuada entre vehículos y moderando la velocidad. También aconseja mantener las luces encendidas, verificar las condiciones mecánicas del automóvil y evitar circular cuando la visibilidad sea limitada.
Los motociclistas deben utilizar casco y equipo de protección en todo momento, además de evitar conducir entre carriles o realizar maniobras riesgosas bajo la lluvia.
La bombera González hace un llamado a conducir con prudencia: «Es mejor llegar cinco minutos tarde que nunca llegar».
