- Comerciantes señalan un auge en la demanda y en la comercialización de estas prendas.
El comercio de ropa de segunda mano es una opción para consumidores que buscan prendas a precios accesibles y para comerciantes que encuentran en esta actividad una fuente de ingresos. De acuerdo con el Ministerio de Economía (MINECO), en 2025 ingresaron 130,464.7 toneladas métricas de mercancías clasificadas como “otros artículos de prendería”, un 10 % más que en 2024.
Michel Aguirre, comunicadora de la cartera, explicó que estas confecciones están registradas bajo la partida arancelaria 6309.00.90.00. Aclaró que la clasificación no permite establecer que todo el volumen corresponde exclusivamente a ropa de segunda mano, pero sí un gran porcentaje de ello. El principal país de origen es Estados Unidos, con el 98.3 % durante el año pasado.
Por su parte, Jessica Marroquín, propietaria de una venta de ropa de segunda mano, indicó que comenzó hace seis años desde su vivienda y con el tiempo pudo establecer un local más grande en donde comercializa mayores cantidades de prendas.

Según Marroquín, ha observado un incremento en el interés por este tipo de ropa. Señaló que es más común encontrar varios tipos de negocios de segunda mano en la misma colonia, con precios bastante accesibles, y que algunos clientes llegan desde temprano cuando se abre una nueva paca para poder encontrar prendas de buena calidad.
Para la comerciante, uno de los principales atractivos de este negocio son los precios. Las prendas pueden venderse a diferentes costos según su condición, marca y tipo, lo que permite tener una gran variedad de consumidores. Esta dinámica también facilita que los pequeños comerciantes puedan iniciar sus negocios con un bajo presupuesto y vender las prendas individualmente.
De acuerdo con el economista Hugo Maul, la diferencia de precios entre la ropa nueva y las prendas de segunda mano es uno de los factores que favorece la demanda. Añadió que cuando los hogares enfrentan mayores gastos en alimentación, transporte, energía y otros servicios, pueden buscar rutas que les permitan destinar menos dinero a la compra de vestuario.

Hizo ver que la búsqueda de marcas reconocidas, prendas vintage y una buena relación entre calidad y precio también puede influir en la decisión de compra, por lo que la ropa de segunda mano llega a consumidores con diferentes posibilidades de gasto.
Este negocio presenta distintas formas de operación. Mientras en algunos establecimientos formales se seleccionan las prendas antes de ponerlas a la venta, otros trabajan a menor escala en mercados, locales o desde sus viviendas. Para Maul, esta actividad representa una opción para generar ingresos, debido a que permite comenzar con una inversión relativamente baja.
Aguirre informó que los comerciantes de este sector pueden acceder a servicios que el MINECO ofrece de manera general a emprendedores y MIPYMES. Al respecto, la Dirección de Desarrollo Empresarial brinda capacitaciones, asesorías, asistencias técnicas y vinculaciones comerciales mediante convocatorias divulgadas en los canales oficiales del Ministerio.
