- Afectada por más mitos que realidades, la donación voluntaria es mínima en nuestro país, a pesar de que el procedimiento es rápido, sencillo, sin complicaciones y de gran impacto solidario.
La donación de sangre es un procedimiento que puede salvar vidas cuando se produce en personas con necesidad de cirugías, tratamientos médicos y emergencias; sin embargo, en Guatemala la de carácter altruista es escasa. Entre los obstáculos para alcanzar las metas resaltan el desconocimiento y las percepciones erróneas.
Claudia Gatica, química bióloga, explica que en el país no existe una cultura de donar sangre: “Por ejemplo, en Estados Unidos el cien por ciento de la que utiliza el sistema de salud proviene de la donación voluntaria, y no existe la donación por reposición”, detalla.
En Guatemala, menos del 5 % de las donaciones anuales provienen de voluntarios altruistas, mientras que arriba del 90 % se realiza por reposición, es decir, cuando un familiar, amigo o conocido lo necesita.

Datos de la Cruz Roja Guatemalteca muestran que menos del 1 % de la población total del país dona sangre de manera regular a pesar de que se cuenta con instituciones consolidadas en la promoción del acceso a la sangre segura, además de las campañas de difusión de esas entidades.
Según estadísticas del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) en 2025 hubo 3 mil 672 donantes efectivos, en tanto que, hasta mayo de 2026, son 1 mil 751 personas.
La licenciada Laura Torón, encargada del área de donadores del IGSS, apunta que se pueden acercar al Banco de Sangre quienes deseen donar sin necesidad de tener algún paciente en el hospital. “Es importante que las personas sepan que es un proceso seguro que no tiene ninguna repercusión negativa y que entre cada donación debe haber un intervalo de tres meses para garantizar la recuperación completa”.

Añade que 1 de cada 10 personas admitidas en un centro asistencial requiere sangre, y que todo el proceso de donación, incluido el reposo, no supera los 30 minutos; 450 ml de sangre pueden salvar hasta 3 vidas.
Mitos matavidas
Algunos de los mitos más comunes abonan a la idea del aumento o pérdida de peso corporal posterior a una donación, no recuperar la sangre extraída, exclusión a personas con tatuajes o perforaciones, y temor a contraer alguna infección por el procedimiento de la donación.
“Hay personas que no donan porque nadie se los ha propuesto, la mayoría no lo hace por miedo a las agujas, a la sangre o a sentirse mal después del procedimiento, otras quieren y acuden, pero no pueden por causas médicas concretas, y otras no donan porque creen en falsos mitos que se convierten en el peor enemigo”, afirma la doctora Gloria Salazar, del Banco de Sangre del Hospital Roosevelt.

Los bancos de sangre son responsables de efectuar una serie de análisis para ofrecer unidades de sangre con el menor riesgo posible. El proceso dura 8 horas; después, la sangre se conserva a temperaturas especiales hasta su uso; este líquido vital puede permanecer en un banco hasta 42 días.
“El proceso de la donación de sangre no es doloroso, lo único que puede causar molestia es el pinchazo, la misma sensación que se siente cuando se toma una muestra para una prueba de laboratorio”, enfatiza Yojani Barrios, enfermera del Hospital Nacional de especialidades quirúrgicas de Villa Nueva.
Requisitos para donar sangre
- Tener entre 18 y 55 años
- Pesar entre 110 y 300 libras
- Gozar de buena salud
- No haberse realizado tatuajes o perforaciones en el último año
- Haber desayunado o almorzado antes de la donación (evitar alimentos grasos)
- Haber dormido al menos 6 horas
- Portar Documento Personal de Identificación (DPI) o pasaporte.