- Durante un año, este médico y cirujano prestó sus servicios a menos de un kilómetro del frente de batalla. Esta experiencia fortaleció su pasión y convicción de servicio.
Juan Antonio Salazar Sagastume, médico y cirujano, vivió una experiencia diferente, e incluso peligrosa en Ucrania, país que libra una guerra. En la siguiente entrevista comparte lo que hizo y le dejaron los 12 meses de estadía.
¿Cómo se involucró para prestar su servicio médico en Ucrania?
Al enterarme de que se necesitaba de médicos establecí comunicación con la embajada de Ucrania. Me indicaron los requisitos. Como tengo el rango de capitán asimilado, se facilitó mi gestión.
¿Dónde estuvo destacado?
En la zona cero, a 700 metros del campo de batalla.
¿Cuál fue la situación más difícil por la que atravesó?
Tener que clasificar a los heridos, ya que según los lineamientos debía salvar la vida de los soldados que tenían mejor pronóstico para regresar a combatir. Después de ellos veía a los soldados que llegaban mutilados.
¿En qué idioma se comunicaba con sus colegas?
En inglés

¿Tenía suficientes insumos para poder atender a los heridos?
Sí, todo lo necesario para realizar los diversos procedimientos.
¿Alternó con más colegas guatemaltecos?
No. Tengo el honor de ser el primer médico militar guatemalteco en prestar el servicio en Ucrania. Esto me llena de mucha satisfacción. Cuando llegué no se imaginaban la capacidad que tenemos los médicos guatemaltecos, por ser de un país clasificado como tercermundista. Dejé una buena impresión y esto para mi es poner en alto el nombre de mi país. Llevaba muchos parches con la bandera de Guatemala y regresé sin uno; los compañeros me los solicitaron.
¿Cuánto tiempo estuvo en Ucrania?
Un año
¿Llevó algún entrenamiento especial?
Sí. Antes de viajar llevé entrenamiento con los Kaibiles. Fue netamente físico y estrategia de defensa militar. Me enseñaron a utilizar armamento. Allá portaba chaleco blindado, casco, rifle y mi equipo de primeros auxilios.
Finalmente, ¿qué mensaje le puede compartir a sus colegas? Mi mensaje es: Si tienen la oportunidad de prestar servicio médico, dentro o fuera del país, háganlo. Es gratificante cuando se ejerce la profesión y se realiza con pasión.
