- Especialistas destacan que la vacunación, la detección temprana de síntomas y la atención oportuna pueden salvar la vida de las mascotas.
El parvovirus canino es una enfermedad altamente contagiosa que afecta a cachorros y puede ser mortal si no recibe atención veterinaria oportuna. Aunque hay una vacuna efectiva para prevenir sus complicaciones, especialistas advierten que la falta de inmunización continúa siendo uno de los principales factores de riesgo.
El médico veterinario Iván Tobar indicó que durante 2025 y 2026 ha observado un incremento en los casos atendidos. Explicó que este aumento podría estar relacionado con diversos factores, entre ellos cambios en el virus, esquemas incompletos de vacunación y condiciones ambientales que favorecen su propagación.
“Las altas temperaturas seguidas de temporadas de lluvia crean condiciones que pueden favorecer la permanencia y transmisión del virus”, señaló Tobar. El especialista explicó que el parvovirus canino es una enfermedad viral que afecta principalmente el sistema digestivo de los perros y se transmite mediante el contacto con heces de animales infectados o superficies contaminadas.

Cachorros, los más vulnerables
Los cachorros menores de seis meses son los más vulnerables, especialmente aquellos que no han completado las dosis necesarias de vacunación. Tobar añadió que una práctica frecuente que eleva las probabilidades de infección es permitir que los animales tengan contacto con espacios públicos antes de desarrollar una protección adecuada.
Entre los principales síntomas mencionó fiebre, decaimiento, pérdida de apetito, vómitos y diarrea con sangre, esta última considerada una de las manifestaciones más características del padecimiento. También advirtió que las mascotas pueden presentar dolor abdominal, deshidratación, pérdida rápida de peso y debilidad extrema.
Tobar recomendó cumplir con el esquema completo de vacunación desde las primeras etapas de vida del animal y acudir al médico veterinario ante los primeros signos de enfermedad. Explicó que, aunque un perro vacunado también puede contraer el virus, sus probabilidades de recuperación son mayores debido a que cuenta con defensas desarrolladas frente a la infección.

La directora de la Unidad de Bienestar Animal (UBA), Irene Velázquez, amplió que Guatemala no cuenta con estadísticas oficiales sobre el parvovirus canino, ya que la enfermedad no forma parte de los padecimientos de reporte obligatorio para los médicos veterinarios. «Los casos quedan registrados únicamente en las clínicas veterinarias donde son diagnosticados y tratados», apuntó.
Desde su experiencia como médica veterinaria, Velázquez destacó que el parvovirus se transmite por vía oral-fecal, mediante el contacto con heces, vómito u objetos contaminados, como zapatos, suelo, pasto, jaulas y bebederos. Añadió que el período de incubación del virus es de entre tres y siete días.
Velázquez enfatizó que la vacunación continúa siendo la medida más efectiva para prevenir el parvovirus canino. Además, recomendó evitar que los cachorros sin inmunización completa tengan contacto con perros desconocidos o permanezcan en lugares donde puedan exponerse al virus. “Es importante mantener una adecuada higiene, desinfectar los espacios donde permanecen las mascotas y actuar de manera preventiva para disminuir las posibilidades de contagio”, concluyó.
