- Autoridades desarrollan una estrategia que prioriza a los grupos vulnerables.
Ante la alerta roja sanitaria por el brote de sarampión el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) anunció la ampliación de su estrategia de contención con el objetivo de reducir la cantidad de personas susceptibles al contagio y frenar la transmisión sostenida de la enfermedad.
La medida se enfoca especialmente en grupos poblacionales que no fueron vacunados durante las últimas cinco décadas y que, según cálculos oficiales, representan un millón y medio de personas con mayor riesgo de infección.
Desde mayo, el MSPAS activó la denominada respuesta de contención del brote, una fase de intervención epidemiológica que se implementa cuando ya existe transmisión sostenida en departamentos o municipios específicos.
“Vamos a tener la campaña de contención a través de la vacunación que se estará llevando a cabo a partir de mayo. Se arrancará en el municipio de Guatemala, será focalizada para garantizar la disponibilidad de vacunas de forma escalonada”, indicó Ericka Gaitán, médica epidemióloga y responsable del Área de Enfermedades Prevenibles por Vacunación de la Dirección de Epidemiología y Gestión de Riesgo del MSPAS.

La especialista detalló que el departamento de Guatemala está dividido en cuatro áreas sanitarias: Central, Sur, Nororiente y Noroccidente y que la intervención comenzará progresivamente en esos sectores para cubrir los 17 municipios.
La cartera considera que este proceso de contención tomará entre ocho y diez semanas y posteriormente las acciones podrían extenderse hacia otros departamentos con mayor transmisión sostenida del virus, entre ellos Sololá, Quiché, Totonicapán, Chimaltenango, Sacatepéquez y Jalapa.
Grupo prioritario
Entre los grupos priorizados para la vacunación figura en primera línea el personal médico y sanitario, seguido de las personas entre 16 y 49 años, segmento que concentra aproximadamente el 60 % de los contagios registrados. También se dará seguimiento a adolescentes y niños que no hayan completado el esquema de vacunación correspondiente.
Lesly Jacinto, médica especialista en infectología pediátrica del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), precisó que cada vez que se detecta un caso positivo se activa un operativo epidemiológico.

Esta medida consiste en tener un radio de acción en hasta 25 manzanas alrededor del paciente, acompañado de jornadas de vacunación casa por casa para contener la propagación del virus.
“Como parte de la mitigación, se contempla la administración de la vacuna a los contactos dentro de las primeras 72 horas, de modo que, si estas personas se contagiaron, puedan desarrollar una forma más leve de la enfermedad”, explicó la experta.
Jacinto agregó que buscan que estas personas queden protegidas inmunológicamente ante futuras exposiciones y además se prevé el uso de inmunoglobulina en grupos de riesgo.
El MSPAS reconoció que el aumento de las cadenas de transmisión ha obligado a implementar nuevas tácticas de vacunación masiva en centros comerciales, paradas de Transmetro, escuelas, institutos y otros espacios de alta concentración de personas.

Las autoridades también hicieron un llamado a la población para verificar sus antecedentes de vacunación y acudir a los servicios de salud en caso de no contar con constancias de inmunización o antecedentes de haber padecido la enfermedad.
“Sí usted no tiene memoria de haber enfermado del sarampión, no tiene una constancia qué diga que fue vacunado en cualquier etapa de la vida acérquese al servicio de salud a solicitar la vacuna, asesores o busque la mejor estrategia”, pidió Gaitán.
El MSPAS indicó que la meta es alcanzar una cobertura anual del 95 % en la población pediátrica. Sin embargo, las estadísticas del primer trimestre reflejan que la cobertura de la primera dosis SPR1 en niños de un año apenas alcanza el 23 %, cifra correspondiente al esquema regular de vacunación.
Dosis cero para lactantes
Uno de los principales enfoques de la estrategia sanitaria se concentra en los menores de un año, considerados el grupo más vulnerable frente al sarampión debido al riesgo de complicaciones graves y mortalidad.

Ante este escenario, Salud implementó la denominada Dosis Cero (MCV0), dirigida a lactantes entre 6 y 11 meses de edad.
La medida también contempla la posibilidad de adelantar la vacunación para niños de entre 4 y 6 meses, aunque las autoridades reconocen que esto podría reducir la duración de la memoria inmunológica.
Jacinto apuntó que esta vacuna funcionará como una dosis adicional de emergencia y deberá complementarse posteriormente con las dosis regulares MCV1 y MCV2 del esquema nacional de vacunación. La vacuna triple viral contra sarampión, parotiditis y rubéola (SPR) se administra regularmente a los 12 y 18 meses de edad.
“Sí está muy cercano a la edad del año, que vaya a cumplir 12 meses debemos esperar cuatro semanas para administrar la dosis cero y su primera dosis”, precisa la infectóloga.