- Del abandono a la esperanza, cientos encuentran en los refugios un espacio de sobrevivencia.
En Guatemala, el abandono y maltrato de perros continúa en aumento, lo que ha derivado en que los refugios de animales operen bajo presión constante. Estos espacios son clave para el rescate, rehabilitación y protección, pero enfrentan limitaciones por la falta de apoyo económico e institucional.
Según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), una de las principales causas del abandono es la tenencia irresponsable.
“Muchas personas adquieren animales sin considerar el compromiso que implica su cuidado. También influye el desconocimiento de las obligaciones que marca la ley”, explicó Ángel Alvisurez, comunicador de la cartera.
Asimismo, señaló que uno de los principales retos es fortalecer la conciencia ciudadana y fomentar la cultura de denuncia.
El refugio Corazones Jutiapanecos, ubicado en Jutiapa, atiende casos de abandono y maltrato animal. Alberga a unos 260 perros adultos, 32 cachorros y 45 gatos, rescatados en condiciones críticas.

Algunos llegan con desnutrición, enfermedades transmitidas por garrapatas o luego de haber sido atropellados.
“En su mayoría son animales que llegan en estado delicado, pero aquí se les brinda atención médica, alimento y la oportunidad de encontrar un hogar”, explicó Nery Salguero, director del recinto.
Su labor y llamados de apoyo se difunden en Facebook a través de Corazones Jutiapanecos A Favor de los Perritos, donde se comparten casos de rescate y procesos de adopción.
Salguero apuntó que el funcionamiento del refugio implica retos económicos y logísticos constantes. “El abandono ha sido muy alto y la falta de apoyo también. Muchas personas muestran preocupación, pero pocas realmente ayudan con acciones o recursos”, indicó.
Añadió que el mantenimiento requiere gastos permanentes en alimentación, atención veterinaria y personal, por lo que dependen en gran medida de la colaboración ciudadana.

Esta situación también se refleja en otros puntos del país. El refugio Peluditos Alotenango, en Alotenango, Sacatepéquez, opera al límite de su capacidad desde su fundación en 2017 y hoy resguarda a 32 canes.
La organización atiende principalmente a animales abandonados, muchos de ellos enfermos o víctimas de maltrato.
“En los últimos años hemos visto un aumento del 30 al 40 % en reportes. El abandono de camadas completas y perros enfermos es lo más común”, señaló Mirian Rodríguez, representante de la entidad.
Su labor se difunde en redes sociales como Peluditos Alotenango ONG, donde promueven adopciones y reciben apoyo de la comunidad.
Rodríguez explicó que reciben entre tres y cuatro reportes nuevos cada semana, pero la falta de adopciones limita su labor.

“Sin esa ruta no podemos seguir rescatando. Cada adopción salva dos vidas: la del perro que se va y la del que puede ingresar”, afirmó. Esta situación ha llevado a que el refugio, igual que otros en el país, deba rechazar casos por falta de espacio y recursos.
Más a la cuenta
Otro caso es el refugio ubicado en San José Pacul, en la jurisdicción de Santiago Sacatepéquez, fundado por Anaité Bris.
Con 30 años de trayectoria, alberga unos 700 perros y 70 gatos, muchos de ellos no aptos para adopción debido a su edad, estado de salud o comportamiento. Desde el santuario señalan que el aumento del abandono y maltrato animal ha sido significativo en los últimos años.
“Por la situación socioeconómica del país, el panorama es extremo”, indicó. Su funcionamiento depende en gran medida de donaciones, y su labor se difunde en Facebook a través de la página Vida Animal Guatemala.
Desde el MAGA se han impulsado actividades de sensibilización y capacitaciones dirigidas a la población, con el objetivo de promover la tenencia responsable y el bienestar animal.

No obstante, la institución reconoce que no existe un registro nacional consolidado sobre rescates o adopciones, ya que gran parte de estas acciones son realizadas por organizaciones independientes.
Estas organizaciones cumplen un papel fundamental en el fomento de una cultura de respeto hacia los animales, al promover la adopción responsable, la esterilización y el cuidado integral de las mascotas como medidas clave para reducir el abandono.
En un país donde esta problemática continúa en aumento, estos espacios se han convertido en una opción para la atención de perros y gatos en situación de abandono, aunque su capacidad depende del apoyo ciudadano e institucional.
Ante esta situación, los encargados de los refugios hacen un llamado a la población a involucrarse de forma activa, ya sea mediante adopciones responsables, donaciones o voluntariado.
Quienes deseen apoyar pueden acercarse directamente a estas organizaciones o contactarlas por sus redes sociales, donde constantemente difunden casos de rescate y necesidades urgentes.