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Entre batas blancas, Ariadna Cifuentes, una doctora que rompió moldes y abrió camino
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Entre batas blancas, Ariadna Cifuentes, una doctora que rompió moldes y abrió camino

  • En la adolescencia, una caída truncó su sueño de ser gimnasta, pero abrió la ruta para abrazar la carrera de Medicina, en la que alternó el ejercicio con la docencia.

Ariadna Amir Cifuentes Sosa de Yllescas originaria de Quetzaltenango, es médica y cirujana por la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) y durante 32 años se desempeñó como docente de la carrera en El Centro Universitario de Occidente (CUNOC). Al jubilarse, su casa académica la honró por su trayectoria profesional y pedagógica.

A los 14 años, mientras practicaba gimnasia olímpica sufrió una caída que no fue tratada correctamente. A causa del percance, su vida dio un giro; de estar por los aires pasó a necesitar una silla de ruedas.

Tuvo que entrar tres veces en el quirófano hasta que conoció al doctor Jorge Leonel Sáenz, quien, resalta, le brindó todo su conocimiento para lograr que ella pudiera caminar nuevamente. De tal manera, ambos viajaron a Estados Unidos para el tratamiento y la rehabilitación.

Anécdotas, procesos y esfuerzo

Con el apoyo de su familia, la voluntad y el optimismo para superar la caída que marcó su adolescencia, Cifuentes Sosa decidió estudiar Medicina en el CUNOC, en donde cubrió el lapso 1983-1990.

Además, en 1987 cumplió prácticas en el Departamento de Traumatología y Ortopedia del Hospital California Pacific Medical Center, en San Francisco, California.

Por lo que le tocó afrontar, se decantó por la Especialización de Traumatología, Ortopedia y Cirugía Artroscópica, entre 1990 y 1993, siempre en el nosocomio aludido, por medio de una rigurosa selección de la Fundación “Dr. Soto Hall “.

En ese sentido, se hizo acreedora de la primera beca de postgrado otorgada por La Asociación Americana de Cirugía Artroscópica en San francisco California, esta vez en 1996 y 1997.

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Como catedrática tuvo en sus manos a unos 600 estudiantes; por ello, se esforzó arduamente por mejorar las herramientas didácticas para impartir clases y brindar calidad educativa.

En 1994 fundó el primer Laboratorio de Anatomía de Segundo año en el CUNOC, en donde además era profesora. Así, con apoyo de sus colegas, Rudolf García-Gallont, Fernando Romero, Manuel Aldana y German Hidalgo, fue posible un segundo.

Su último trabajo científico fue “Plasma Rico en Plaquetas (PRP)”, un estudio comparativo sobre las variaciones clínicas pre y post tratamiento en pacientes con lesiones de rodilla que acudieron a la Clínica Familiar San Antonio del CUNOC entre enero de 2015 y abril de 2018.

Hoy

Actualmente, se dedica a la investigación de la aplicación de PRP con un tratamiento que utiliza las propias plaquetas de la sangre del paciente para estimular la regeneración y reparación de tejidos.

Para Cifuentes Sosa, los principales valores al ejercer es la gentileza al tratar un paciente, el respeto con el ser humano, sencillez y, sobre todo, “la sagrada empatía al conversar con los afectados en cualquier situación”.

Con el propósito de motivar a la juventud menciona: “Todos podemos tener malas experiencias de vida, pero cada uno tiene libre albedrío para tomarlas de manera positiva o negativa”.

Fotografías: Cortesía Ariadna Cifuentes

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